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viernes, 12 de abril de 2013

El Camino de Santiago, la segunda cosa... (1ª etapa O Cebreiro - Samos, 31 km)

    Supongo que Roberto pensando…. "Pero quien me mandaría venir hasta aquí"
    Creo que Vanesa había desayunado su Red Bull, ya que venia poniendo el intermitente




La mañana amaneció fresca y con algo de nieve en el camino. Nos encontramos con Vanesa e Ignacio, una pareja de Madrid (creo que Vanesa ya había desayunado su Red Bull). Hicmos el primer descanso en el alto de San Roque y tomar un reconstituyente caldo. A partir de ese punto la lluvia hizo acto de presencia, así que no quedo mas remedio que ponerse el poncho. 


Al pasar por un pueblecito de apenas 4 casas, nos resguardamos unos minutos en un galpón. Cual fue nuestra sorpresa que se acercó a nosotros una viejecita con un plato de filloas recién hechas, estaban increíbles. 


Continuamos caminando hacia lo que creíamos que era el fin de etapa, Tricastela. Y digo creíamos, porque en Tricastela nos encontramos con la gente que habíamos cenado (excepto los que fueron en bicicleta) además de con Santiago y Sebas. Comimos juntos y conforme pasaba el tiempo, estaba mas convencido que habia sido una buena idea hacer el  Camino. Santiago y Sebas decidieron quedarse a dormir en Tricastela, el resto, continuamos hasta Samos, acompañados, como no, por la lluvia. 

Al llegar a un cruce donde se podía ir por carretera o monte, Roberto, Nico y yo fuimos por carretera, el resto del grupo, eligieron otra ruta. Fue en ese trayecto donde las botas de Roberto dijeron basta y se rompieron, le entro agua y con los pies húmedos, se le llenaron de ampollas, con lo cual, muy a su pesar, no le quedó mas remedio que abandonar. 


Al llegar y quitarnos el poncho, estábamos empapados. Creí que había traspasado el agua, pero no, era la transpiración que no podía salir, ya que el poncho es de plástico (tomar nota de eso y comprados uno transpirable). En Samos, un grupo, nos acercamos hasta el monasterio para una vista guiada. Si tenéis oportunidad de pasar por este pueblo, no dejéis de visitar e monasterio. Cena sencilla en un bar cerca del albergue y a dormir, que al día siguiente la idea era llegar a Portomarín, total, solo eran 37 km.

3 comentarios:

  1. A great cronichle, my pilgrim friend!!
    Mola tu narración; te seguiré el serial. Me tienes enganchado. Quiero mássss!! jajaja
    Un abrazo enorme y nos "leemos".

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  2. La foto del vallado me encanta!! Y flipante la nieve subiendo O Cebreiro, no?

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  3. Jajajaja, muchas gracias Cesar. Viniendo de un pedazo de periodista como tu, es todo un honor. Cada sábado, mas o menos, iré subiendo mas narraciones y fotos.

    Un fuerte abrazo

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