Sigue este blog por email

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Me queda un sueño por cumplir - 3ª parte

La niebla nos rodeó, pero nada más amanecer, que cielo que despejado. La marcha era la prevista, una media de 5,5 nudos. Pero al estar a unas 14 millas del Peñón, saltó un viento de poniente de 25 nudos, olas de proa de 2 metros y una corriente e contra de 4 nudos. Decidimos ir a Sotogrande a repostar algo de gasoil y continuar, por la costa hacia Gibraltar. Entramos en la bahía de Algeciras a las 22:30, con vientos fuertes, puntas de 38 nudos y olas anárquicas que nos atacaban por todas partes. Para rematar la faena, estaban entrando y saliendo cargueros. Llamamos a un puerto deportivo para pedir atraque. Le dijimos la eslora del barco y el despejado de turno, pretendía  que atracásemos en un pantalan para un barco de 5 mtos menos. Al final fuimos al puertos deportivo Alcaidesa, el cual os recomiendo.

La primera idea era salir a las 5 am para aprovechar la bajada de la marea, pero las previsiones de viento y olas no eran buenas. Así qué decidimos salir a las 13 h. Fue una buena decisión, ya que pudimos comprar unas piezas necesarias para el barco y reponer víveres.




Con todo arreglado, dimos parte a Tarifa trafico de nuestro itinerario y activamos del programa Safe TRX que me recomendó Antonio, mi profsor de capitán. Nuestro próximo puerto de recalada, para repostar,  Portimao, en Portugal, tiempo estimad, unas 34 horas. Al doblar Tarifa, vimos algo espectacular. La lucha del Mediterráneo con el Atlántico. La zona de la que salíamos, estaba en calma y el Atlántico luchaba por entrar en ella, con olas más fuertes y un color más oscuro.

Son las 21:30, estamos a la altura de Barbate y llevo 20 minutos en la proa, viendo como se pone el sol. Hay algo de humedad en un ambiente fresco, debería ir a buscar una cazadora,  pero no quiero perderme ni un segundo de esta puesta de sol. No se cómo describirlo, es algo impresionante. Espero que las fotos sean capaces de transmitios lo que estoy viendo. En breve cenaremos algo ligero y empiezan los turnos de guardia. El mar está en calma, olas largas y de poca altura, que esta maravilla de barco toma suavemente. Si la noche es así, dormiremos como niños. A las 5 am es mi guardia. Espero que el mar siga así, para poder disfrutar del amanecer.

Día 27. Pues son las 7 am. El tripu de guardia me ha dejado dormir, ya que m turno empezaba a las 5 am, le debo una buena cerveza. Han hecho cálculos y para llegar a Portimao, estamos justos de gasoil. Asi que hemos decidido parar en Ayamonte para repostar y salir a continuación hacia Lagos. Dormiremos allí ya que el cabo San Vicente hay que pasarlo de día, no porque sea peligroso hacerlo de noche, si no simplemente porque merece la pena verlo. Soy una persona afortunada, La verdad es que tengo la mejor tripulación del mundo.



Hemos repostado en Portugal, ya que Ayamonte no tenía gasolinera. Después de repostA, nos dirigimos al puerto deportivo de Ayamonte. Muy amablemente nos dejaron estar 1 hora mientras hacíamos la compra y comprobamos el nivel de aceite del motor. Desde qué salimos de Gibraltar no puedo os navegar a vela ni un momento, todo un fastidio.

Nada más salir, me puse manos a la obra, perdón a la cocina, para preparar la comida. Un arroz con pollo al curry que le faltaba algo de picante.

Nos dirigimos a Lagos a motor, tenemos el viento de proa de unos 20 nudos y seguimos sí poder poner una vela. Estoy deseando llegar a Vigo día 1, porque sería increíble rematar la travesía de una manera espectacular. 

Cuando estábamos al través de Faro, sobre las 19:00, íbamos a motor y enganchamos un trasmallo. El ruido fue espeluznante, los pelos, los pocos que tengo, se me pusieron como escarpias. Y no me cansare de decirlo QUE PEDAZO DE TRIPULACIÓN, Después de una primera visual, pase el neopreno a Esteban y vio que no estaba enredado, sólo estaba enganchado en las aspas e la hélice. Esta, al enganchar el trasmallo, cortó la cuerda limpiamente, pero unos ganchos que tenía el trasmallo hicieron presa de la hélice.

Una vez libres, continuamos navegando. La duda era donde parábamos. Al final decidimos no utilizar el motor de noche y continuar a vela hasta Lagos. Una navegación en zig zag poco productiva. Yo entre d guardia a las 02:00 y el otro tripulante, subió a las 05:00. Analizamos la situación, por enésima vez y se decidió continuar hasta Sines. La hora prevista de llegada eran las 19:00. Llenar de gasoil, dormir en puerto (putos pescadores portugueses y sus tramallos) y que me perdonen mis buenos amigos portugueses. Levantarnos a las 06:00 y partir al amanecer hacia Cascáis. Encendí muchas velas, soy experto en eso ¿a qué sí? para qué todo fuese bien. 

Sobre las 20:00 llegamos a Sines sin contratiempos, un puerto recogido y bien equipado. Después de registrar la entrada, nos acercamos a una fiesta gastronómica que están rica, la idea de salir a las 6 am no pudo ser, ya que la gasolinera no habría hasta las 09:30. A las dos horas de salir, nos encontramos con las olas y el viento que queríamos evitar, olas de 1,5 y viento de 20 nudos, no fue una navegación tranquila. A las 21:00 llegamos a Cascáis para embarcar dos tripulantes más y salir hacia Figueira da Foz, tenemos unas olas de 1,5 vientos de 30 nudos.

Cuando llegamos a la altura de cabo Raso, el viento se intensifico, aumento la altura de las olas y el barco empezó a dar pantocazos. Cada golpe que daba, era como sí lo recibiese yo.  Lo hablamos y decidimos regresar a Cascáis a pasar la noche. La idea, levantarse a las 06:00 para ver la salida del sol en el Tajo bajo el puente 15 de Abril. Programo el despertador y a dormir.......... 

06:00, está amaneciendo ¿tan pronto? No entendemos nada. Ahhhhhh, me cag...... No me acorde que el móvil había ajustado la hora portuguesa y eran las 07:00, total, nos lo perdimos. Media vuelta y rumbo a Figueira da Foz.

Nada más salir, tomamos la decisión de cambiar los planes ( una vez más y esperó la última)
Haríamos una para para repostar en Peniche. Llegamos a Peniche sobre las 14:00. Mientras esperábamos a que abriese la gasolinera, si cierran a la hora d comer, nos tomamos unos vinos. A eso de las 16:00 salimos rumbo a Oporto, nuestra última parada, o eso espero, antes e llegar a Vigo. A  unas 10 millas recibimos la visita de una manada de delfines, que estuvieron nadando y saltando por la proa del barco, mientras chillaba. Fue algo precioso

Continuamos nuestra travesía y el día 31 entrábamos en la ría de Vigo, atrás quedaban unos increíbles días de navegación. 

Ahora, a por el sueño que falta





No hay comentarios:

Publicar un comentario