Este domingo, después de 6 días caminando, he logrado llegar a Santiago.
Partimos desde O Cebreiro Roberto y yo. Durante ese tiempo, la he estado dando vueltas de como debia de ser la primera entrada de una serie de fotos que iré subiendo. Y creo que la mejor manera, es dar las gracias a toda esa gente, que, a lo largo esos 6 días, me ha dado fuerzas para terminarlo. He ido anotando vuestros nombres y confió no olvidarme de ninguno.
Silvia y Gonzalo (hacían el camino de bicicleta) Roberto, Jose Maria, Carlos (un portugués increíble, con un corazón que no le cabe en el pecho), Guy, Vanesa e Ignacio (Vanesa ¿desayunabas Red Bull?), de Madrid, Santiago (24 veces a hecho el camino), Sebas, Jordi y Andrea de Catlaluña, Christian de Alemania, que compartió su botiquín conmigo, Fergal, Andrew, José Luis, Victor, David y Patricia de Vigo. Cesar, casi del centro de Bilbao, su madre, que si es del mismo centro, que fortaleza. Alberto de Cataluña, hemos caminado poco juntos, pero el año que viene contamos contigo, José de Cáceres, Jennifer de Filipinas.
Y por último mis increíbles y fantásticos compañeros de viaje, con los que he estado mas en contacto.
Mafalda de Portugal, no cambies, eres fantástica (recuerda lo que hablamos el penúltimo día). Shane de Guatemala, que parecía que había estando dando un paseo al final de cada etapa, gracias por esos momentos de conversación cuando veías que mis fuerzas flaqueaban. Jorge de Venezuela, buff….. un tipo excepcional, mi hermano pequeño, que continua hasta Finisterrre, espero que encuentres las respuestas que buscas y que todo lo que hemos hablado te ayude en tu camino. Monica, hermana de Jorge, siempre con una sonrisa en la cara incluso cuando esa pierna dolía. Nicolás de Ecuador, el niño, que apareció en Ponferrada con unas zapatillas de calle unos vaqueros y una sudadera, por toda indumentaría. Alejandro y Albino (gracias por vuestros consejos de peregrinos experimentados) Y nuestros amigos irlandeses Fiona (mi profesora de ingles), Ronnie y Diarmuid que sigo sin lograr poder pronunciar bien tu nombre, gracias por vuestra paciencia para tratar de entenderme.
A todos vosotros, os quiero dar las gracias, porque sin vuestro apoyo, consejo, conversaciones, risas y lloros, me hubiese costado un montón lograrlo.
Después de caminar empapado, botas y calcetines húmedos, un poco de tendinitis en ambas rodillas, pies y tobillos inchados, los tibiales tensos como cuerda de piano, ampollas en los pies, espalda dolorida por la mochila, llegar agotado a los albergues, dormir poco y caminar mucho, ya estamos organizando la el año que viene, que con toda probabilidad, será el Camino Ingles.
Creeréis que estamos locos, pero os juro, que el Camino, ha sido la segunda cosa mas increíble que me ha ocurrido en mi vida.