domingo, 6 de octubre de 2013

Bendita improvisación














Imaginaos esa mañana perfecta, redonda, increíble ¿lo habéis hecho ya? Pues la mía, la del jueves 19, fue mucho mejor. Lo que en principio iba a ser un "relaxing cup of café con leche" de 10 min, se transformo, gracias a la improvisación,  en unas horas soleadas en una terraza de Moaña con unas vistas increíblemente espectaculares. 

La marea estaba baja y camino de Moaña, en las playas de Domaio estaban las mariscadoras. Así que tome nota mentalmente de al día siguiente pasarme por allí. Y así lo hice

Dicen que el marisco está caro, pero después de ver estas fotos, donde podéis apreciar, como estas mujeres doblan el espinazo durante horas y con ayuda de un pequeño rastrillo y sus manos, recolectan esas almejas, pensareis de otra manera. Sinceramente y con el corazón en la mano ¿esta caro el marisco? Yo creo que no.

Y se de lo que hablo, porque cuando les estaba haciendo fotos una de ellas me dijo "Neniño nos vamos a Moaña¿te animas con un rastrillo y nos echas una mano?"
Y ya me conocéis, me piden algo y difícilmente digo que no…. pero se me hacia tarde y la verdad después de estar todo ese tiempo con ellas haciéndoles fotos, ya me imagine la escena, yo doblado, intentando con la mayor dignidad posible no quejarme del dolor de riñones. Aunque el reto está ahí y cualquier día…..

Por eso, esta entrada del blog y estas fotos se las quiero dedicar a estas trabajadoras. Y cuando vayáis al mercado, a la plaza o al súper de vuestro barrio a comprar esa almejas, os acordéis de ellas y no digáis " Es que tienen un precio…."

Este mini reportaje-homenaje  de estas mujeres, habría tardado en hacerlo si no llega a ser por esa increíble mañana

Bendita improvisación

jueves, 22 de agosto de 2013

Para para para, aqui mismo




 Vista de Edimburgo desde la terraza del museo

Arthur's Seat
 Arthur's Seat
 Glenuig Bay
 Duncansby Head
 Duncansby Head
 Camino de Duncansby Head
Edimburgo

Así podría resumirse el viaje a Escocia, en compañía de mi amigo Juan y su hijo Juanjo, una tierra a la que pienso volver, . En cada tramo de las carreteras que recorríamos había una foto, un detalle al que disparar. Solo había un problema, las carreteras son estrechas y no hay casi arcenes para detener el coche. 

Llegamos el domingo 4 de agosto a Edimburgo y ese mismo día ya nos dimos una vuelta por la Royal Mail. Nada mas llegar a esa calle, me sentí como un niño en una pastelería, había fotos por todas partes, personajes actuando en carda esquina, rincones, situaciones. El lunes montamos la exposición y ese día por la tarde y el martes todo el día, mas pateo por las calles, fotos. fotos fotos. 

El miércoles decidimos hacer turismo por tierras escocesas y a primera hora nos dirigimos a Fort William donde comimos, por cierto un salmón ahumado que estaba de muerte. Nuestra intención era acercarnos hasta Mallaig para tomar el ferry que nos llevaría a la isla de Skye, pero al llegar, el ultimo ya había salido. Tocaba dormir por los alrededores y buscar un B&B (bed and breakfast) pero estaba todo petado. 

Y empezó nuestro peregrinaje para buscar un sitio donde reposar los huesos, hasta que por casualidad llegamos a Glenuig Bay. Max, el dueño del B&B nos acomodó en una habitación con otras 5 personas y al irse sus empleados, nos dio de cenar, un pollo al curry con arroz impresionante. El paisaje era, era, era increíble, los verdes, las montañas, la luz. A las 6 am estaba en pie para salir a dar un paseo y hacer fotos pues la luz era increíble. Salimos hacia Mallaig y embarcamos en el ferry a Skye. 

La visita a esta isla fué como si estuviésemos corriendo un rally. En el extremo de la isla paramos a tomar un faje en un pequeño bar y una tarta, jodooo, como estaba esa tarta. Vuelta al coche y a seguir la ruta. El tiempo no nos acompaño, estaba muy nublado y la luz no era para tirar cohetes. Nuestra intención era dormir ese día cerca de Ullapool, hacia el norte. Y como no queríamos estar buscando un sito donde dormir, Juan tiro del programa de Rumbo para buscar alojamiento cerca de Ullapool y encontramos un castillo. Solo ocurrió en pequeño problema, los de Rumbo nos mandaron al otro extremo, a Inverness. 

Mientras cenábamos en el castillo una espectacular hamburguesa de venado, planificamos la excursión del día siguiente. Fue Juanjo el que decidió que subiésemos al norte, hacia Duncansby Head, mas o menos unos 140 km de carreteras escocesas, sin casi cobertura de teléfono, estrechas, sin arcén donde parar por si era necesario y durante algunos tramos solo cabía un coche, así que si venia uno de frente, cada 200 mts mas menos, había como un apartado a izq o dcha donde parar y esperar a que pasase el otro coche. Pero esos 140 km mereció la pena hacerlos, por que al llegar a Duncansby Head, el espectáculo de los acantilados nos dejo con la boca abierta, también es cierto que era las 13 h y aun no habíamos tomado nuestra pinta de rigor. 

Así que después de acribillar a fotos el paisaje, ya era hora de comer. Paramos en Wick para comer y cuando ya nos habían tomado nota de la comida, afortunadamente… NO TENIAN CERVEZAAA, digo bien afortunadamente, porque gracias a eso nos fuimos de ese bar hereje y paramos en The Bay Owl, un Inn Restaurant que tiene unas vistas impresionantes y una carneeeee y una mostaza escocesa… Wooohhhhh ESPECTACULAAAAAR

Después de hacer multitud de fotos y alimentar adecuadamente el cuerpo, tocaba bajar hasta Edimburgo a dar otra vuelta por la Royal Mail, esta vez con unos guías de lujo, Juan Suarez y su familia. 

Teníamos unas 4 horas por delante, pero…….. para para, por diooooos Juan, para aquí, mira que foto.

sábado, 20 de julio de 2013

Asturies, que tierra, que gente.





















Me podéis, que la siguiente entrada en el blog, que tenia prevista, no era esta. Pero después de haber ido a Asturies a trabajar.......

Os cuento, esta publicación se la quiero dedicar a Felix, un asturiano afable y hospitalario, que nos abrió la puerta de su casa en medio de la montaña de Peñamayor y con el que pasamos una tarde increíble.... pero me estoy adelantando.

El miércoles 17 de julio, Juan y yo pasamos la mañana trabajando en Oviedo. El día anterior pasamos por una sidrería a tomar unos culines y Susana, que arte escanciando, nos recomendó que al día siguiente fuésemos a Noreña a comer. Al llegar tiramos como no sabíamos donde ir, tiramos de móvil y nos dirigimos hacia el restaurante. Al preguntar a un vecino donde estaba, nos dijo que estos días cerraba. ¿Y donde podemos comer bien? Entorna los ojos y nos acompaña (el iba en dirección contraria) hasta el bar La Plaza........ solo deciros que no os fiéis de vuestra primera impresión. Espectaculaaar, los mejores callos que he comido. 

Una vez satisfechas nuestras necesidades básicas, nuestra intención era ir al desfiladero de los Arrudos, pero como el navegador no esta por la labor, decidimos apagarlo, fijar la vista hacia un punto y perdernos por las montañas. Al tomar un desvío, nos encontramos con una pareja de abuelos que nos hicieron señas. Paramos para preguntares y nos dijeron a que ellos tenían que subir… así que les dijimos que subiesen que los llevamos nosotros. Después de dejar a nuestros autoestopistas, continuamos monte arriba. Pista forestal y carretera de hormigón, estrecha, muuuuy estrecha. Casi en el alto vimos a una pareja que estaban de faena y les preguntamos hacia donde iba esa pista. Estuvimos charlando un rato y haciendo unas fotos. El nos comentó que a la vuelta, si queríamos, podíamos parar y hacer unas fotos al horreo. Así lo hicimos. 

El horreo lo había restaurado el…. bueno, el horero y la casa y la bodega, un autentico manitas. Cuando llevábamos unos 10 minutos, Felix, que así se llama, nos dijo "¿No se irán si tomar un culin?" y la verdad, es que a una invitación así es divicil decir que no. Al final fueron algunos culmines mas y… chorizo, queso y pan. Lo que creíamos que iban a ser 10 minutos, se transformo en casi 2 horas. Fue una tarde de charla muy agradable, con una gente que nos abrió las puertas de su casa, sin conocernos de nada.

Algunas de las fotos que veis, están hechas en casa de Felix, pero para preservar su intimidad, no he publicado ninguna que pueda reconocerse. También deciros, que algunas de las fotos se salen de mi estilo habitual, debe e ser que estoy evolucionando de Neardental a fotero-hábilis 

Por eso quiero dedicar esta entrada y las fotos a Felix y su mujer y darles las gracias por la hospitalidad recibida. 

Han sido dos días intensos, de trabajo y de ocio. Y merece la pena volver a Asturies, que tierra, que gente 

jueves, 20 de junio de 2013

Sin guasapo



A pesar amanecer gris, el viernes día 1 de febrero, fue increíble, ya eran muchos días esperando. Pero por la tarde, se mascó la tragedia……. el guasapo estaba bloqueado. 

El sábado amaneció despejado. Se que tendría que estar estudiando, pero había que celebrarlo, ¡el guasapo estaba otra vez operativo!. Os juro que el viernes creí que me daban los siete males.

Visto el dia que hacia, me acerque hasta la playa de Nerga. La temperatura era fresca, pero en la playa había una luz bastante cálida. No pude esperar a que se pusiese el sol del todo, porque conforme iba pasando el tiempo, el fresco se transformó en una humedad y un frío del car…

Son pocas fotos las que hice ese día, pero creo que mereció la pena.
Ademas, había que celebrarlo, ¡no estaba sin guasapooo!

martes, 11 de junio de 2013

Un buen Tawny







El marzo pasado publique alguna foto de la visita que hicimos a Oporto Juan y yo, después de trabajar tooooda la mañana en la vecina ciudad de Braga.

Estos fotos son, algunas, de las que hice durante nuestra visita a Oporto, antes y después de visitar las bodegas, con esto no quiero decir que estén movidas, vamos amenos eso creo yo.

A finales de este mes de Junio, pensamos repetir y acabar el día sentados en una terraza, saboreando un Twany de 50 años a las orillas del Douro

lunes, 27 de mayo de 2013

El Camino de Santiago, la segunda cosa mas importante... Ultima etapa (Pedrouzo - Catedral, 20 km)








Después de la noche brindando con el vino "Gran reserva peleón" toco madrugar mucho, pero mucho mucho. Las farolas aun no estaban puestas y los arboles estaban dormidos. 5 a.m. Un desayuno en el bar, encender las linternas y a caminar. De todas las etapas, esta fue, sin duda, la mas bonita. Eran alucinante caminar de noche por el bosque con las linternas encendidas, parecíamos la Santa Compaña. A la hora de estar caminando, el tibial izquierdo ya me empezó a dar la lata y durante el resto del camino se me inflamó y me salió como un bulto en el músculo del tamaño de media pelota de pingpon. Los pes tampoco se quedaron a la zaga y prácticamente no me entraban en las zapatillas, tenia una retención de líquidos del carajo. Ahora ya se que fue debido a la cantidad de sales que tome, diluidas en el agua que bebía durante el trayecto. Para el año que viene ya se que no hay que abusar de esas sales, o mejor aun, beber cerveza, que es mas saludable, brindo por ese momento cerveza Shane. Esos 20 kms fueron los mas duros de todo el camino, arrecia que la catedral la habían traslado de sitio y cada vez estaba mas lejos, ¿verdad Mónica?. 

Cuando entramos en el termino municipal de Santiago, nos encontramos con Cesar y le pregunté que tal estaba su madre. Me mira, se ríe y me dice "ahí va, como una moto" Cesaaar, tu madre es un crack, vaya manera de caminar, lo dicho, del mismísimo centro de Bilbao. La llegada a la catedral fue…. fue, jodo, fue la leche. Nos fuimos encontrando todos, besos, abrazos, risas, lloros……. . Después de las fotos delante de la catedral, nos desperdigamos. Entré y trate de buscar a mis amigos, di una vuelta y no encontré a nadie. No podías mas, estaba reventado. Me senté en el suelo, como otra tantos peregrinos, mientras se celebraba la misa. Estaba que no podía conmigo y con la sensibilidad a flor de piel.  casi al acabar la misa decidí dar otra vuelta y me encontré con Mafalda, Nico y Mónica. Quedamos en vernos fuera e ir buscando al resto. En eso estaba, cuando oigo que alguien me llama "Xaime", era el portugués con el corazón mas grande que he conocido, Carlos. El abrazo que os dimos aun lo recuerdo y se me hace un nudo en el estómago ahora que os lo estoy describiendo.
Poco a poco fuimos encontrándonos y decidimos hacer una comida de despedida.  Y en un bar cercano a la catedral nos reunimos, estábamos casi todos, Mafalda, Monica, Jacqueline, Jorge, Cesar y su madre, Alberto, Jose, Nico, Shane, Fiona, Ronnie, Diarmuid. En esa comida, acordamos volver a reunirnos el año que viene para repetir. 
Tal como os decía en la primera entrada de este relato, la experiencia fue única, es dificil tratar de explicar con palabras todo lo que sentí, todo lo que vivi, todo lo que aprendí. Por eso os recomiendo, que si no habéis hecho el Camino, os animéis, tomar unos días de vuestras vacaciones, echados la mochila a la espalda, calzaos unas buenas zapatillas o botas y empezar a caminar, el resto, aunque no lo creáis, viene rodado, las fuerzas las sacais de donde no hay, no me preguntéis como, pero siempre tienes un poquito de energía de reserva para seguir caminando. Como dice Cesar, grandeeeeee Cesar tío, un abrazo, el Camino no es la senda, sino la gente que lo recorre.
Quiero despedirme como empece, dando las gracias a todo esos nuevos amigos que tengo, porque sin ellos no hubiese sido capaz. Y a vosotros, los que estáis ahí, al otro lado de la pantalla, gracias por aguantarme, leerme y compartir este blog.

Ahora si que lo sé, el Camino de Santiago ha sido la segunda cosa mas importante que me ha ocurrido en mi vida.

domingo, 19 de mayo de 2013

El Camino de Santiago, la segunda cosa...(5ª etapa, Arzua - Pedrouzo)



7 a.m. hay que levantarse, preparar la mochila y poner en práctica el consejo del voluntario que me encontré en Palas de Rey. 

Imaginaos la escena, estoy sentado en la cama, enfrente está Mafalda preparándose, abro la cremallera de la mochila y saco un bolsa de compresas con alas. Por el rabillo del ojo, veo que Mafi me mira con curiosidad. Abro la bolsa y cojo un paquete. Me lo quedo mirando por todos lados, tratando de averiguar como coño se abre. Al fin me decido y…… le echo los dientes para abrirlo. Teníais que haber oído la carcajada de Mafi, se me queda mirando y me dice "tu no has abierto nunca una compresa ¿no?"….. pues la verdad es que no. Coge el paquete y me enseña una diminuta pestañita de la que había que tirar y misteriosamente, la compresa se desplegó. Ya sabéis, para esos días en que os molestan las ampollas, nada mejor que una compresa con alas. Me calzo las zapatillas, que seguían encogiendo. Os juro que es todo un invento, se lleva el pie todo mullidito. Después de un desayuno bien contundente, comenzamos a caminar. 

La intención del grupo era llegar a Pedrouzo, pero Mafalda quería llegar un poco mas lejos, para que la última etapa fuese mas corta. En vista que nadie la secundaba, le comenté que la acompañaba yo, siempre y cuando los píes me respondiesen. Fue una caminata tranquila y sin lluvia. Sobre las 14 h. paramos a comer, me descalce, ya que las zapatillas me apretaban. Ahí fue donde empece a darme cuenta, que mis pues habían aumentado un tercio en su tamaño. No los reconocía, parecían los de un bigfoot. Me acerque a la barrar a pedir unas bolsa de hielo, para las rodillas, los tibiales y los pies y no se como acabe hablando con una pareja de Manchester que también estaban haciendo el Camino……. HABLANDO EN INGLES, estaba alucinando, tenia una conversación y me entendían……. eso o eran muy amables y pongan cara de interés (creo que sería esto último). Mafalda me dijo que hablaba hasta con las piedras y que menos mal que yo decía que no sabia hablar ingles… Mafi tu tampoco te quedas atrás hablando con la gente., jajaja. 

Cuando apenas quedaba unos kms para llegar a Pedrouzo, le dije a Mafalda que, sintiéndolo mucho, prefería quedarme y al día siguiente madrugar para poder llegar a la catedral a las 12. Al poco de llegar al albergue, aparecieron Cesar y madre. Me acerque a verlos, ya que Mafi me comentó si le podría dar unas compresas para los pies de la madre. Cuando vi como tenia uno de los pies, los poco pelos que tengo en la cabeza, se me pusieron como escarpias. Le había salido una ampolla y al quitarse el Comped (nunca os pongáis un bicho de estos si hacéis el Camino), le quedo todo al aire. 

A la hora de la cena, algunos nos fuimos fuera pero otra parte del grupo, se quedo a cenar en el albergue. Cuando vivimos al albergue (en teoría cerraban a las 22 h), llevábamos con nosotros unas 4 botellas de vino tinto "peleón gran reserva" y una vasos del mas fino cartón plástico que pudimos encontrar. Fue una noche increíble, de risas, lloros y abrazos. Al día siguiente nos tocaba todo un madrugón.