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lunes, 29 de abril de 2013

El Camino de Santiago, la segunda cosa.. (2ª etapa, Samos - Ferreiros - 27 km - 2ª parte)







En la cafetería donde paramos el dueño nos describió, un poco el camino hacia Portomarín. Nos dijo que al principio tendríamos una ligera subida de unos pocos kilómetros…….. ¿Ligera? La madre que…. os juro que en determinados momentos, casi eche de menos un piolet.

El tiempo nos dio un pequeño respiro y casi no llovió. Cuando estábamos a pocos km de Ferreiros, Mafalada, con muy buen criterio, nos dijo que lo mejor era parar en el albergue de este pueblo y la verdad es que fue buena idea. Fuimos los primeros peregrinos en llegar. Poco a poco fueron apareciendo mas, Andrea y Jordi, una pareja de Cataluña, gracias a Andrea, que es médico, averigüe el nombre de un músculo en la pierna izquierda, que se iba a encariñar conmigo el resto del Camino, el tibial. Con la lata que me dio durante el trayecto, casi que prefería que no me lo hubiesen presentado. 

Alejandro y Albino, todos unos expertos en los diferentes caminos de Galicia. Fiona, que se había adelantado, Ronnie y Diarmuid. Cuando fuimos a cenar los tres, diooooos como me costo bajar esa cuesta, nos encontramos con Albino y Alejandro, a los que invitamos a que se sentasen con nosotros. Ahí nos enteramos, que una persona, puede alimentarse solo con queso y fruta y estar sanísimo.

 Mas tarde, aparecieron los irlandeses, y como no, Mafalda con su perfecto ingles los invito a sentarse en nuestra mesa y cenar con nosotros. Ella y Shane se movían como pez en el agua, yo con una sonrisa y con los ojos abiertos como si fuese un búho, trataba de entender lo que decían. Poco a poco, me di cuenta, que entendía casi todo y es mas, en días posteriores, descubrí que incluso cuando hablaba mi rudimentario inglés…. ¡¡Me entendiaaan!!

La cena fue copiosa, vaya pedazo de platos que nos pusieron, acompañados por unas cerveza frías, de postre queso de Arzua con membrillo y para rematar…… unos chupitos de aguardiente de hierbas, que aunque se llamen chupitos, se toman poco a pocoooo (tendríais que haber visto la cara de Mafalda y los irlandeses cuando se los tomado de golpe). Y a dormir, que esta vez si que, al día siguiente,  nos tocaba una larga etapa, 34 km por delante.

domingo, 21 de abril de 2013

El Camino de Santiago, la segunda cosa.. (2ª etapa, Samos - Ferreiros - 27 km - 1ª parte)





Bueno, pues como veis, al final nos quedamos un poco antes. Pero ya os lo iré contando. A partir de esta etapa,  se empezó a consolidar el grupo, aunque fuésemos por caminos separados, siempre acabamos encontrándonos en los albergues.

A las 7 am estábamos   en pie y listos para tomar un fuerte desayuno. Jorge se había levantado antes, ya que había quedado con su hermana Mónica en Sarria y su intención era llegar a Portomarín, cosa que a mi me parecía una locura, sobre todo después de haber hecho 31 km el día anterior. Pero bueno, hay que adaptarse a todo y hablando durante el desayuno, Mafalda, Nicolas, Shane y yo, se decidió por amplia mayoría intentar llegar a Portomarín para poder reunirnos con Jorge y Mónica. 

Físicamente me encontraba, digamos bien, mentalmente iba como una moto. Estos nuevos amigos eran estupendos y estaba disfrutando como un niño. Al llegar a un punto determinado, Mafalda y Nico decidieron ir por carretera y Shane y yo por el monte, eran unos km mas, pero merecía la pena, como veréis en las fotos. En Sarria hicimos una parada, nos estaban esperando Mafalda y Nico, para atacar duramente a un bocadillo de queso y chorizo y una cerveza fresquita, por dios que bien entró. En Sarria, Nico decidió quedarse, ya que las ampollas que tenia le impedían caminar. Así que tomamos camino de Portomarín, Mafalda Shane y yo.

viernes, 12 de abril de 2013

El Camino de Santiago, la segunda cosa... (1ª etapa O Cebreiro - Samos, 31 km)

    Supongo que Roberto pensando…. "Pero quien me mandaría venir hasta aquí"
    Creo que Vanesa había desayunado su Red Bull, ya que venia poniendo el intermitente




La mañana amaneció fresca y con algo de nieve en el camino. Nos encontramos con Vanesa e Ignacio, una pareja de Madrid (creo que Vanesa ya había desayunado su Red Bull). Hicmos el primer descanso en el alto de San Roque y tomar un reconstituyente caldo. A partir de ese punto la lluvia hizo acto de presencia, así que no quedo mas remedio que ponerse el poncho. 


Al pasar por un pueblecito de apenas 4 casas, nos resguardamos unos minutos en un galpón. Cual fue nuestra sorpresa que se acercó a nosotros una viejecita con un plato de filloas recién hechas, estaban increíbles. 


Continuamos caminando hacia lo que creíamos que era el fin de etapa, Tricastela. Y digo creíamos, porque en Tricastela nos encontramos con la gente que habíamos cenado (excepto los que fueron en bicicleta) además de con Santiago y Sebas. Comimos juntos y conforme pasaba el tiempo, estaba mas convencido que habia sido una buena idea hacer el  Camino. Santiago y Sebas decidieron quedarse a dormir en Tricastela, el resto, continuamos hasta Samos, acompañados, como no, por la lluvia. 

Al llegar a un cruce donde se podía ir por carretera o monte, Roberto, Nico y yo fuimos por carretera, el resto del grupo, eligieron otra ruta. Fue en ese trayecto donde las botas de Roberto dijeron basta y se rompieron, le entro agua y con los pies húmedos, se le llenaron de ampollas, con lo cual, muy a su pesar, no le quedó mas remedio que abandonar. 


Al llegar y quitarnos el poncho, estábamos empapados. Creí que había traspasado el agua, pero no, era la transpiración que no podía salir, ya que el poncho es de plástico (tomar nota de eso y comprados uno transpirable). En Samos, un grupo, nos acercamos hasta el monasterio para una vista guiada. Si tenéis oportunidad de pasar por este pueblo, no dejéis de visitar e monasterio. Cena sencilla en un bar cerca del albergue y a dormir, que al día siguiente la idea era llegar a Portomarín, total, solo eran 37 km.

viernes, 5 de abril de 2013

El Camino de Santiago, la segunda cosa... (Preliminares)




Preliminares

El día 25 de marzo,  Roberto y yo , salimos de Vigo dirección Ponferrada en tren y después tomar un microbús hasta O Cebreiro. Hacia un día de perros con lluvia intensa y a pesar de eso, el pueblo me pareció una pasada. Después de inscribirnos en el albergue, nos fuimos a cenar algo y ahí fue cuando empezamos a conocer a gente. 

Estábamos sentados en una mesa grande, cuando entro un grupo y los invitamos a que se sentasen con nosotros. Estos nuevos amigos eran, Mafalda, Guy, Silvia, Gonzalo, Jose Maria, Carlos, Roberto y Shane. Yo ya venia con ganas de hacer el Camino, pero al ver y sentir ese ambiente, esas ganas aumentaron. Lo que no sabíamos era que los volveríamos a encontrar. Ahora había que dormir, pues teníamos por delante 157 km.

martes, 2 de abril de 2013

El Camino de Santiago, la segunda cosa...



Este domingo, después de 6 días caminando, he logrado llegar a Santiago. 
Partimos desde O Cebreiro Roberto y yo. Durante ese tiempo, la he estado dando vueltas de como debia de ser la primera entrada de una serie de fotos que iré subiendo. Y creo que la mejor manera, es dar las gracias a toda esa gente, que, a lo largo esos 6 días, me ha dado fuerzas para terminarlo.  He ido anotando vuestros nombres y confió no olvidarme de ninguno.

Silvia y Gonzalo (hacían el camino de bicicleta) Roberto, Jose Maria, Carlos (un portugués increíble, con un corazón que no le cabe en el pecho), Guy, Vanesa e Ignacio (Vanesa ¿desayunabas Red Bull?), de Madrid,  Santiago (24 veces a hecho el camino), Sebas,  Jordi y Andrea de Catlaluña, Christian de Alemania, que compartió su botiquín conmigo, Fergal, Andrew, José Luis, Victor, David y Patricia de Vigo. Cesar, casi del centro de Bilbao, su madre, que si es del mismo centro, que fortaleza. Alberto de Cataluña, hemos caminado poco juntos, pero el año que viene contamos contigo, José de Cáceres,  Jennifer de Filipinas.

Y por último mis increíbles y fantásticos compañeros de viaje, con los que he estado mas en contacto. 
Mafalda de Portugal, no cambies, eres fantástica (recuerda lo que hablamos el penúltimo día). Shane de Guatemala, que parecía que había estando dando un paseo al final de cada etapa, gracias por esos momentos de conversación cuando veías que mis fuerzas flaqueaban. Jorge de Venezuela, buff….. un tipo excepcional, mi hermano pequeño, que continua hasta Finisterrre, espero que encuentres las respuestas que buscas y que todo lo que hemos hablado te ayude en tu camino. Monica, hermana de Jorge, siempre con una sonrisa en la cara incluso cuando esa pierna dolía. Nicolás de Ecuador, el niño, que apareció en Ponferrada con unas zapatillas de calle unos vaqueros y una sudadera, por toda indumentaría. Alejandro y Albino (gracias por vuestros consejos de peregrinos experimentados) Y nuestros amigos irlandeses Fiona (mi profesora de ingles), Ronnie y Diarmuid que sigo sin lograr poder pronunciar bien tu nombre, gracias por vuestra paciencia para tratar de entenderme.

A todos vosotros, os quiero dar las gracias, porque sin vuestro apoyo, consejo, conversaciones, risas y lloros, me hubiese costado un montón lograrlo.

Después de caminar empapado, botas y calcetines húmedos, un poco de tendinitis en ambas rodillas, pies y tobillos inchados, los tibiales tensos como cuerda de piano, ampollas en los pies, espalda dolorida por la mochila, llegar agotado a los albergues, dormir poco y caminar mucho, ya estamos organizando la el año que viene, que con toda probabilidad, será el Camino Ingles. 

Creeréis que estamos locos, pero os juro, que el Camino, ha sido la segunda cosa mas increíble que me ha ocurrido en mi vida.