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lunes, 27 de mayo de 2013

El Camino de Santiago, la segunda cosa mas importante... Ultima etapa (Pedrouzo - Catedral, 20 km)








Después de la noche brindando con el vino "Gran reserva peleón" toco madrugar mucho, pero mucho mucho. Las farolas aun no estaban puestas y los arboles estaban dormidos. 5 a.m. Un desayuno en el bar, encender las linternas y a caminar. De todas las etapas, esta fue, sin duda, la mas bonita. Eran alucinante caminar de noche por el bosque con las linternas encendidas, parecíamos la Santa Compaña. A la hora de estar caminando, el tibial izquierdo ya me empezó a dar la lata y durante el resto del camino se me inflamó y me salió como un bulto en el músculo del tamaño de media pelota de pingpon. Los pes tampoco se quedaron a la zaga y prácticamente no me entraban en las zapatillas, tenia una retención de líquidos del carajo. Ahora ya se que fue debido a la cantidad de sales que tome, diluidas en el agua que bebía durante el trayecto. Para el año que viene ya se que no hay que abusar de esas sales, o mejor aun, beber cerveza, que es mas saludable, brindo por ese momento cerveza Shane. Esos 20 kms fueron los mas duros de todo el camino, arrecia que la catedral la habían traslado de sitio y cada vez estaba mas lejos, ¿verdad Mónica?. 

Cuando entramos en el termino municipal de Santiago, nos encontramos con Cesar y le pregunté que tal estaba su madre. Me mira, se ríe y me dice "ahí va, como una moto" Cesaaar, tu madre es un crack, vaya manera de caminar, lo dicho, del mismísimo centro de Bilbao. La llegada a la catedral fue…. fue, jodo, fue la leche. Nos fuimos encontrando todos, besos, abrazos, risas, lloros……. . Después de las fotos delante de la catedral, nos desperdigamos. Entré y trate de buscar a mis amigos, di una vuelta y no encontré a nadie. No podías mas, estaba reventado. Me senté en el suelo, como otra tantos peregrinos, mientras se celebraba la misa. Estaba que no podía conmigo y con la sensibilidad a flor de piel.  casi al acabar la misa decidí dar otra vuelta y me encontré con Mafalda, Nico y Mónica. Quedamos en vernos fuera e ir buscando al resto. En eso estaba, cuando oigo que alguien me llama "Xaime", era el portugués con el corazón mas grande que he conocido, Carlos. El abrazo que os dimos aun lo recuerdo y se me hace un nudo en el estómago ahora que os lo estoy describiendo.
Poco a poco fuimos encontrándonos y decidimos hacer una comida de despedida.  Y en un bar cercano a la catedral nos reunimos, estábamos casi todos, Mafalda, Monica, Jacqueline, Jorge, Cesar y su madre, Alberto, Jose, Nico, Shane, Fiona, Ronnie, Diarmuid. En esa comida, acordamos volver a reunirnos el año que viene para repetir. 
Tal como os decía en la primera entrada de este relato, la experiencia fue única, es dificil tratar de explicar con palabras todo lo que sentí, todo lo que vivi, todo lo que aprendí. Por eso os recomiendo, que si no habéis hecho el Camino, os animéis, tomar unos días de vuestras vacaciones, echados la mochila a la espalda, calzaos unas buenas zapatillas o botas y empezar a caminar, el resto, aunque no lo creáis, viene rodado, las fuerzas las sacais de donde no hay, no me preguntéis como, pero siempre tienes un poquito de energía de reserva para seguir caminando. Como dice Cesar, grandeeeeee Cesar tío, un abrazo, el Camino no es la senda, sino la gente que lo recorre.
Quiero despedirme como empece, dando las gracias a todo esos nuevos amigos que tengo, porque sin ellos no hubiese sido capaz. Y a vosotros, los que estáis ahí, al otro lado de la pantalla, gracias por aguantarme, leerme y compartir este blog.

Ahora si que lo sé, el Camino de Santiago ha sido la segunda cosa mas importante que me ha ocurrido en mi vida.

domingo, 19 de mayo de 2013

El Camino de Santiago, la segunda cosa...(5ª etapa, Arzua - Pedrouzo)



7 a.m. hay que levantarse, preparar la mochila y poner en práctica el consejo del voluntario que me encontré en Palas de Rey. 

Imaginaos la escena, estoy sentado en la cama, enfrente está Mafalda preparándose, abro la cremallera de la mochila y saco un bolsa de compresas con alas. Por el rabillo del ojo, veo que Mafi me mira con curiosidad. Abro la bolsa y cojo un paquete. Me lo quedo mirando por todos lados, tratando de averiguar como coño se abre. Al fin me decido y…… le echo los dientes para abrirlo. Teníais que haber oído la carcajada de Mafi, se me queda mirando y me dice "tu no has abierto nunca una compresa ¿no?"….. pues la verdad es que no. Coge el paquete y me enseña una diminuta pestañita de la que había que tirar y misteriosamente, la compresa se desplegó. Ya sabéis, para esos días en que os molestan las ampollas, nada mejor que una compresa con alas. Me calzo las zapatillas, que seguían encogiendo. Os juro que es todo un invento, se lleva el pie todo mullidito. Después de un desayuno bien contundente, comenzamos a caminar. 

La intención del grupo era llegar a Pedrouzo, pero Mafalda quería llegar un poco mas lejos, para que la última etapa fuese mas corta. En vista que nadie la secundaba, le comenté que la acompañaba yo, siempre y cuando los píes me respondiesen. Fue una caminata tranquila y sin lluvia. Sobre las 14 h. paramos a comer, me descalce, ya que las zapatillas me apretaban. Ahí fue donde empece a darme cuenta, que mis pues habían aumentado un tercio en su tamaño. No los reconocía, parecían los de un bigfoot. Me acerque a la barrar a pedir unas bolsa de hielo, para las rodillas, los tibiales y los pies y no se como acabe hablando con una pareja de Manchester que también estaban haciendo el Camino……. HABLANDO EN INGLES, estaba alucinando, tenia una conversación y me entendían……. eso o eran muy amables y pongan cara de interés (creo que sería esto último). Mafalda me dijo que hablaba hasta con las piedras y que menos mal que yo decía que no sabia hablar ingles… Mafi tu tampoco te quedas atrás hablando con la gente., jajaja. 

Cuando apenas quedaba unos kms para llegar a Pedrouzo, le dije a Mafalda que, sintiéndolo mucho, prefería quedarme y al día siguiente madrugar para poder llegar a la catedral a las 12. Al poco de llegar al albergue, aparecieron Cesar y madre. Me acerque a verlos, ya que Mafi me comentó si le podría dar unas compresas para los pies de la madre. Cuando vi como tenia uno de los pies, los poco pelos que tengo en la cabeza, se me pusieron como escarpias. Le había salido una ampolla y al quitarse el Comped (nunca os pongáis un bicho de estos si hacéis el Camino), le quedo todo al aire. 

A la hora de la cena, algunos nos fuimos fuera pero otra parte del grupo, se quedo a cenar en el albergue. Cuando vivimos al albergue (en teoría cerraban a las 22 h), llevábamos con nosotros unas 4 botellas de vino tinto "peleón gran reserva" y una vasos del mas fino cartón plástico que pudimos encontrar. Fue una noche increíble, de risas, lloros y abrazos. Al día siguiente nos tocaba todo un madrugón.

lunes, 13 de mayo de 2013

El Camino de Santiago, la segunda cosa...(4ª etapa, Palas de Rey - Arzua)



La verdad es que no estoy orgulloso de no poder haber hecho esta etapa, pero  las ampollas de los pies, me obligaron a hacerla en autobús, me ha quedado pendiente y algún dia de estos la haré. Pero bueno, hay que ver siempre el lado bueno, aprendí nuevos remedios y descubrí, con gran asombro por mi parte, que podía hablar ingles y no solo eso, si no que Fiona, mi compañera irlandesa de etapa autobusera, me entendía todo lo que le contaba. Supongo, que algo habrá ayudado las cervezas que nos tomamos en el bar del albergue. 

Antes de subir al autobús, pasé por la farmacia para reponer el botiquín y ahí me encontré con un voluntario que me enseño un remedio para mis ampollas… bueno ya os lo contaré. Sobre las 6 de la tarde empezó a llegar la gente del grupo y un miembro mas, Mónica, hermana de Jorge, que para desgracia de este, su hermana se quedó con los mejores genes.

Cenamos en el restaurante que estaba acoplado al albergue, en un ambiente que hacia muchos años no había vivido. Pero había que dormir y descansar, al día siguiente pondría en práctica los consejos del voluntario, a ver si eran efectivos

domingo, 5 de mayo de 2013

El Camino de Santiago, la segunda cosa...(3ª etapa, Ferrieros - Palas de Rey - 34 km)







7 a.m., en pie…… he dicho en pieee. No hay manera, mi cuerpo se incorpora, pero las piernas se niegan a salí de la cama, me piden 1 horita maaaas. 
Parte de guerra, la rodilla izquierda se queja…. hummm… mejor ignorarla, el tibial izquierdo como esta celoso de la rodilla, reclama su protagonismo, los pies…. creo que las zapatillas con tanta lluvia empiezan a encoger. 

Desayunamos en el mismo sitio de la cena, así que os podéis imaginar el tamaño de las tostadas. Una vez repuestas las fuerzas, empezamos a caminar, parecía que el tiempo nos daba una tregua y no iba a llover. Cuando apenas llevábamos unos 4 km, encontramos un pequeño puesto con agua, fruta, cafe caliente y un pequeño cofre para dejar la voluntad. Y aproveché para descalzarme, ya que empezaba a notar algo en la planta de los pies. Shane me h¡echo un vistazo y efectivamente parecía que se estaba formando una pequeña ampolla. Así que tiramos de Comped (craso error) y a caminar. Al llegar a Portomarín, ya notaba que las ampollas estaban ganado posiciones en el campo de batalla, pero decidí ignorarlas. Nos quedaban 27 km por delante.

Cuando paramos para comer, nos encontramos con Alejandro y Albino. Ahí si que decidí descalzarme y cambiarme los calcetines, Por la cara que puso Shane al verme los pies, me di cuanta que la ampolla pintaba mal. Albino me dejo unos calcetines y Christian, un alemán que estaba en el bar, me cedió su botiquín para que pudiese hacerme unas curas y aproveche para practicar mi ingles de Vigoxford, vamos de andar por casa. Pero me estaba soltando y si veja una piedra con cara de extranjero, pues me ponía a hablar con ella.. Aparecieron los irlandeses y por primera vez vimos a un tipo grande grande, Cesar que estaba haciendo el camino con su madre, mas grande todavía que el hijo, ya os contaré. Una vez que ya habíamos repuesto fuerzas, continuamos caminando.

 Los primeros pasos eran incomodos (por decirlo de una manera elegante)… vamos que eran muy jodidos. Hasta que las ampollas no encontraban su hueco en el pie, tocaban un poco las pe.... las narices. Las verdad es que no podía parar. El camino hasta Palas fue una prueba de resistencia. Yo estaba tocado, Mafalda, cansada y Shane…… Shane como dando un paseo por el parque en una mañana de domingo. 

Objetivo cumplido, llegamos a Palas. Nada mas pasea por la ducha me fui directamente al servicio medico a que le echasen un vistazo a los pies. Lo primero que me dijeron era que no se me volviese a ocurrir utilizar el Comped, lo quitaron con cuidado, vaciaron la ampolla y con Betadine (la madre que lo pa… como escueceeeee) la desinfectaron y secaron. Recomendación del médico, "tal como tienes los pies y la tendinitis en las rodillas, te aconsejo un día de descanso" Yo quería llegar el domingo con mis compañeros a Santiago, así que lo de quedarme un día en Palas no entraba en mis planes.

 El parte del tiempo para el día siguiente era de bastante lluvia, para mi iba a ser un calvario y probablemente si hacia la etapa, se acaba el camino para mi. Toda la noche le estuve dando vueltas, hasta que vi el reloj, marcaba las 4:30 am. Esto no podía continuar así, me tome algo para dormir. Al día siguiente había tomado la decisión mas dolorosa de todo el camino. No podía hacer esa etapa.